Si te encanta el hummus pero quieres darle un giro original, este hummus casero con remolacha y sésamo es para ti. Su color vibrante conquista a primera vista y su sabor suave, ligeramente dulce, seduce incluso a quienes no son fans de la remolacha. Quizá te preguntes: ¿cómo lograr una textura cremosa?, ¿qué tipo de remolacha usar?, ¿cómo conseguir un equilibrio de sabores que no tape el garbanzo? En esta guía encontrarás una receta fácil, consejos de experto y variaciones para que consigas un resultado perfecto y con alto valor nutricional.
Quédate para aprender a preparar un hummus sedoso, con notas de sésamo tostado, cítrico bien integrado y ese color magenta inolvidable. Además, te contamos cómo servirlo de forma apetitosa, cómo conservarlo y cómo adaptarlo a tus preferencias.
Por qué este hummus es tan nutritivo
El hummus tradicional ya es un aliado de la cocina saludable, y esta versión con remolacha y sésamo suma beneficios sin complicaciones. La base de garbanzos aporta proteínas vegetales y fibra; el tahini (pasta de sésamo) y el aceite de oliva virgen extra contribuyen con grasas insaturadas, mientras que la remolacha agrega compuestos vegetales y micronutrientes como folatos y potasio, además de su color natural.
- Proteínas vegetales: presentes en los garbanzos, ayudan a una sensación de saciedad equilibrada.
- Fibra: favorece una digestión confortable y aporta textura cremosa sin exceso de grasa.
- Grasas saludables: el tahini y el aceite de oliva suman ácidos grasos insaturados y un sabor redondo.
- Vitaminas y minerales: la remolacha y el sésamo ofrecen folatos, calcio no lácteo, magnesio y hierro en cantidades apreciables.
El resultado es un paté vegetal completo, ideal para untar, completar ensaladas, acompañar bowls o servir como aperitivo con crudités y panes planos.
Ingredientes
Para 6–8 porciones (aprox. 550–600 g de hummus)
- 400 g de garbanzos cocidos (peso escurrido), preferiblemente tibios
- 150–200 g de remolacha cocida (asada o hervida), pelada
- 60 g (4 cucharadas) de tahini (pasta de sésamo bien mezclada)
- 30 ml (2 cucharadas) de zumo de limón recién exprimido
- 1 diente de ajo pequeño, sin germen
- 30 ml (2 cucharadas) de aceite de oliva virgen extra
- 1/2–1 cucharadita de comino molido, al gusto
- 1/2–1 cucharadita de sal fina, al gusto
- 60–120 ml de agua muy fría o aquafaba (líquido de cocción de los garbanzos)
- 2 cucharadas de semillas de sésamo tostadas (blancas o mixtas) para mezclar y decorar
Para servir (opcional)
- Hojas de perejil o cilantro picadas
- Zaatar, pimienta negra o pimentón suave
- AOVE extra para terminar
- Pan de pita, tostadas integrales, crudités (zanahoria, pepino, apio, rabanitos)
Utensilios recomendados
- Procesador de alimentos o batidora de vaso potente
- Espátula de silicona
- Bol grande
- Cuchillo y tabla
- Colador fino
Cómo preparar un hummus de remolacha sedoso y de sabor suave
1. Asa o cuece la remolacha
Para un sabor más dulce y profundo, asar la remolacha es ideal. Envuélvela en papel de aluminio y hornéala a 200 °C durante 45–60 minutos (según tamaño) hasta que esté tierna. Deja templar, pela y corta en cubos. Si prefieres hervirla, cuécela con piel en agua durante 30–40 minutos y pela una vez tibia.
2. Emulsiona el tahini
Coloca el tahini en el vaso del procesador con el zumo de limón y 1–2 cucharadas de agua muy fría. Tritura 20–30 segundos hasta obtener una pasta pálida y cremosa. Este paso crea una base sedosa y evita que el hummus quede denso.
3. Añade aromáticos
Incorpora el ajo sin germen, el comino y la sal. Pulsa unas veces para integrar sin calentar en exceso la mezcla.
4. Agrega garbanzos y remolacha
Añade los garbanzos escurridos (reserva un poco de líquido por si lo necesitas), la remolacha en cubos y el aceite de oliva. Tritura 1 minuto. Detén, raspa paredes y continúa 1–2 minutos más, añadiendo agua helada o aquafaba en hilo hasta lograr una textura muy cremosa. Debe formar picos suaves y caer en cinta.
5. Ajusta y reposa
Prueba y corrige de sal, ácido (más limón si hace falta) o especias. Mezcla 1 cucharada de sésamo tostado para aportar pequeños toques crujientes. Deja reposar 30 minutos en la nevera para que los sabores se redondeen.
Trucos profesionales para un resultado ultra cremoso
- Pela los garbanzos: si buscas cremosidad máxima, frota los garbanzos entre las manos con agua; las pieles flotarán y podrás retirarlas.
- Usa agua helada: el contraste térmico ayuda a blanquear el tahini y a esponjar la emulsión.
- Controla el ajo: para sabor suave, blanquea el diente 1 minuto en agua caliente o usa medio diente si es muy potente.
- Remolacha asada: potencia el dulzor natural y reduce notas terrosas.
- Procesa por tandas: si tu batidora es pequeña, tritura en dos partes para evitar sobrecalentamiento.
Variantes y sustituciones
Sin tahini o con alternativas
- Sésamo molido: tritura 3 cucharadas de semillas de sésamo tostadas hasta hacer polvo fino y úsalo en lugar del tahini.
- Manteca de girasol o de almendra: aportan cremosidad si no usas sésamo.
Sin aceite
Reemplaza el aceite por aquafaba y un poco más de tahini o simplemente más agua helada. La textura seguirá siendo muy agradable.
Más especiado o con toque picante
- Harissa o chile en polvo para un punto picante.
- Ras el hanout o zaatar para un perfil aromático distinto.
- Ralladura de limón o naranja para acentuar el frescor.
Con yogur (opción no vegana)
Para un perfil más lácteo y suave, añade 2–3 cucharadas de yogur natural espeso. Ajusta sal y ácido.
Presentación colorida: ideas y toppings
El hummus de remolacha luce espectacular en mesa. Para servir, extiende en un plato poco hondo, dibuja un remolino con la cuchara y termina con:
- Chorrito de AOVE y semillas de sésamo tostadas.
- Hierbas frescas (perejil, eneldo o cilantro) finamente picadas.
- Granada o pistachos picados para contraste crujiente.
- Un toque de zaatar o pimentón para aromatizar.
Acompaña con crudités crujientes (zanahoria, pepino, apio, rabanitos), pan de pita caliente, pan de masa madre ligeramente tostado o chips de boniato al horno.
Usos creativos más allá del dip
- Base de sándwich: unta en pan integral con hojas verdes, pepino y aguacate.
- Ensaladas y bowls: añade una cucharada como aderezo cremoso, aligerando con un poco de agua y limón.
- Pasta tibia: mezcla con unos macarrones integrales, limón y pimienta para una salsa rápida.
- Marinado suave: úsalo como base para marinar verduras asadas o tofu.
Conservación y seguridad alimentaria
- Nevera: guarda en recipiente hermético 3–4 días. Cubre la superficie con una fina capa de aceite para proteger de la oxidación.
- Congelación: se congela bien hasta 2–3 meses. Descongela en la nevera y remueve vigorosamente; ajusta con un poco de agua o limón si fuese necesario.
- Higiene: usa utensilios limpios y evita mojar el hummus con tostadas o crudités ya mordidos para prolongar su vida útil.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Textura pastosa o seca: faltó líquido frío o tiempo de procesado. Añade agua helada poco a poco y procesa 1–2 minutos más.
- Sabor terroso: usa remolacha asada y equilibra con limón y una pizca extra de sal.
- Amargor: tahini oxidado o sobrebatido con calor. Usa tahini fresco, procesa en intervalos y, si hace falta, añade una pizca de miel o sirope para redondear (opcional).
- Demasiado ajo: blanquea el diente o retira el germen. Comienza con medio diente y ajusta.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar garbanzos de bote?
Sí. Enjuágalos y escúrrelos bien. Si tienes tiempo, caliéntalos unos minutos en agua para que trituren más cremosos.
¿Se puede hacer con remolacha cruda?
Es posible, pero el sabor será más terroso y la textura menos sedosa. Recomendamos remolacha asada o hervida.
¿Qué hago si me quedó muy líquido?
Añade más garbanzos o una cucharada extra de tahini y procesa hasta recuperar cuerpo. Enfría: en la nevera espesará ligeramente.
¿Y si quedó demasiado denso?
Incorpora agua helada o aquafaba en chorrito fino mientras procesas hasta lograr la textura deseada.
¿Es apto para dietas veganas y sin gluten?
Sí, la receta base es vegana y naturalmente sin gluten. Verifica el etiquetado del tahini y acompaña con panes o crudités adecuados.
Cantidades y equivalencias útiles
Media receta (3–4 porciones)
- 200 g garbanzos cocidos
- 80–100 g remolacha cocida
- 2 cucharadas tahini
- 1 cucharada zumo de limón
- 1 cucharada AOVE
- 1/4–1/2 cucharadita comino
- 30–60 ml agua fría
Receta doble (12–16 porciones)
- 800 g garbanzos cocidos
- 300–400 g remolacha cocida
- 8 cucharadas tahini
- 4 cucharadas zumo de limón
- 4 cucharadas AOVE
- 1–2 cucharaditas comino
- 120–200 ml agua fría
Perfil nutricional aproximado por ración
Valores por 2 cucharadas (unos 50 g), pueden variar según ingredientes y cantidades:
- Energía: ~90–110 kcal
- Carbohidratos: ~8–10 g
- Proteínas: ~2,5–3,5 g
- Grasas: ~5–7 g (principalmente insaturadas)
- Fibra: ~2–3 g
- Sodio: variable según sal añadida
Este perfil combina proteína vegetal, fibra y grasas saludables, lo que ayuda a que el hummus de remolacha y sésamo sea saciante, versátil y equilibrado para incluir en tus comidas diarias.